domingo, 10 de febrero de 2008

TRATAMIENTO DE LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN.

Imprimir
Las úlceras por presión son un importante reto al que se enfrentan los profesionales en su practica asistencial. El tratamiento del paciente con úlceras por presión debería contemplar los siguientes elementos:
- Contemplar al paciente como un ser integral - Hacer un especial énfasis en las medidas de prevención . - Conseguir la máxima implicación del paciente y su familia en la planificación y ejecución de los cuidados - Desarrollar guías de practica clínica sobre úlceras por presión a nivel local con la implicación de la atención comunitaria, atención especializada y la atención socio-sanitaria - Configurar un marco de práctica asistencial basado evidencias científicas - Tomar decisiones basadas en lo dimensión coste/beneficio - Evaluar constantemente la práctica asistencial e incorporar a los profesionales a las actividades de investigación.


VALORACIÓN: Es el punto de comienzo y la base en la planificación del tratamiento y evaluación de sus resultados. Una valoración adecuada es también esencial a la hora de la comunicación entre cuidadores. La valoración debe hacerse en el contexto de salud del paciente tanto físico como psicosocial.
· Valoración inicial: Historia clínica completa y examen físico prestando atención especial a: Factores de riesgo (inmovilidad, incontinencia, nutrición, nivel de conciencia...); enfermedades de interfieran en la curación de la UP (alteraciones vasculares, respiratorias, metabólicas, inmunológicas, neoplasias, psicosis, depresión...); edad avanzada, tabaco, alcohol, higiene, fármacos. Complicaciones (dolor, anemia, infección...)
- Valoración nutricional: el objetivo es asegurar los nutrientes adecuados para favorecer la cicatrización. Utilizar un método sencillo de despistaje de déficits nutricionales (calorías, proteínas, niveles de albúmina sérica, minerales, vitaminas, aporte hídrico. Reevaluar periódicamente.
- Valoración psicosocial.Valorar la capacidad, habilidad y motivación del paciente para participar en su programa terapéutico. Esta información es fundamental para que el plan de cuidados que se establezca sea adecuado al individuo
· Valoración del entorno: El objetivo es crear un entorno que conduzca al cumplimiento del plan de tratamiento. Identificar al cuidador principal. Valorar aptitudes, disponibilidad, conocimientos y recursos del entorno del cuidador (familia, cuidadores informales).
· Valoración de la lesión: Debería estar descrita por parámetros unificados que faciliten la comunicación entre los profesionales y permitan verificar la evolución. Es muy importante la valoración y registro de la misma semanalmente. Siempre que exista deterioro del paciente o de la herida debe reevaluarse el plan de tratamiento. La valoración debe incluir:
- Localización de la lesión. - Estadiaje. - Dimensiones. - Existencia de fistulizaciones o excavaciones. - Tipo de tejido presente en el lecho: necrótico, esfacelo, granulación. - Estado de piel perilesional: íntegra, lacerada, macerada, eczematización, celulitis... - Secreción de UP: escasa, profusa, purulenta, hemorrágica, serosa. - Dolor. - Signos clínicos de infección local: exudado purulento, mal olor, bordes inflamados, fiebre. - Antigüedad. - Curso-evolución
ALIVIO DE LA PRESIÓN SOBRE LOS TEJIDOS. El objetivo es mejorar la viabilidad del tejido blando y promover la cicatrización de las UP situando la lesión en condiciones óptimas para su curación (fuerzas de presión, temperatura y humedad). Cada actuación estará dirigida a disminuir la presión, fricción y cizallamiento, que podrá obtenerse mediante técnicas de posicionamiento (encamado o sentado) y una elección apropiada de superficies de apoyo.
· Técnicas de posicionamiento: Sentado - Si la UP se sitúa sobre la superficie de asiento: evitar esta posición. Excepcionalmente, ayudándonos de superficies de apoyo que garanticen el alivio de presión, se permitirá por períodos de tiempo limitados.
Si no existe lesión sobre la superficie de asiento: cambios de posición horarios, facilitando el cambio de apoyo de su peso cada 15 minutos mediante cambio postural o realizando pulsiones.
Encamado: - No apoyar sobre la UP. - Si no es posible, debido a la situación del paciente o al número de lesiones: aumentar la frecuencia de los cambios. . Pueden ser útiles las superficies de apoyo. En ambas: - Nunca emplear dispositivos tipo flotador. - Siempre realizar un programa individualizado y escrito. - Implicar al cuidador. En pacientes de alto riesgo realizar cambios más frecuentes.
· Superficies de apoyo: Considerar para la elección la situación clínica del paciente, las características de la institución o nivel asistencial y las características de la superficie de apoyo. Su elección se basa en la capacidad de contrarrestar los elementos y fuerzas que pueden aumentar el riesgo de desarrollar lesiones o agravarlas, así como su facilidad de uso, mantenimiento, costos, confort, y preferencias del paciente. - Su empleo es importante en la prevención y como coadyuvante al tratamiento. Nunca sustituyen a los cambios posturales.
- Si una UP no cura, deberá reevaluarse el plan completo antes de cambiar una superficie de apoyo. Pueden actuar a dos niveles: - Superficies que reducen la presión: los valores de reducción de la presión no están necesariamente por debajo de los que impiden el cierre capilar. - Superficies que alivian la presión: los valores de reducción de la presión en los tejidos blandos están por debajo de la presión de oclusión capilar; además eliminan la fricción y el cizallamiento.
Directrices para el empleo de superficies de apoyo: Uso de superficies de reducción o alivio de presión según las necesidades específicas del paciente.
- Uso de superficie estática si el individuo puede asumir cambios de posición.
- Uso de superficie dinámica si no puede asumirlos.
- Sería recomendable que los responsables de administración de recursos dispusieran de algunas de estas superficies, por el beneficio que pueda obtenerse. Su asignación debería depender de las circunstancias sociales y el riesgo del paciente, por lo que se sugiere el empleo sistemático de la escala de valoración de riesgo. Requisitos para las superficies de apoyo: - Que sea eficaz en la reducción o alivio de presión. - Que aumente la superficie de apoyo - Que facilite la evaporación de la humedad. - Que provoque escaso calor al paciente. - Que disminuya las fuerzas de cizallamiento. - Que tenga buena relación coste-beneficio. - Que sea de manejo y mantenimiento sencillos. - Que sea compatible con necesidades de reanimación cardio-pulmonar si se requiere.

No hay comentarios: