domingo, 10 de febrero de 2008

PLAN DE ACCIÓN DE ENFERMERÍA.

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Medidas preventivas: La prevención es uno de los cuidados básicos de enfermería, este cuidado adquiere especial relevancia en los pacientes que ingresan a los servicios de hospitalización y unidades de cuidado intensivo, ya que dadas sus características gran parte de ellos son susceptibles de desarrollar ulceras por presión. Evaluar el riesgo de desarrollar úlceras por presión en el momento de la admisión hospitalaria, y aplicar la escala de Bramen 48- 72 horas posterior a la hospitalización y periódicamente, seguir la condición clínica del paciente.


Todo paciente hospitalizado debe tener una evaluación sistemática de la piel por lo menos una vez cada seis horas, hacienda énfasis en las prominencias óseas, inspeccionando cada sitio de presión para valorar el estado e integridad de la piel, buscando signos tempranos de lesión, eritema, cambios de temperatura, fisuras, resequedad o humedad. Es importante tener en cuenta los objetivos educativos específicos según las necesidades del paciente, establecer horarios para los cambios posturales, contar con un colchón especial, cojines, protectores, etc., utilizar técnicas de alineamiento corporal adecuadas y el uso de superficies especiales de apoyo, con el fin de disminuir la presión sobre las prominencias óseas susceptibles reduciendo as! el riesgo de aparición de úlceras por presión y ayudando a la cicatrización rápida de las úlceras ya existentes. Teniendo en cuenta la Escala de Braden, se establecerán las siguientes medidas preventivas: Percepción sensorial: Se refiere a la habilidad para responder apropiadamente a la incomodidad que produce la presión de la piel. Completamente limitado y escasamente limitado: Cambios de posición cada 2 horas utilizando una postura corporal apropiada y funcional. Lubricación de la piel en cada cambio de posición, (cremas libres de alcohol, humectante, con lanolina, que forme película protectora y sea de fácil absorción). Evite los masajes sobre las prominencias óseas. Utilizar colchón antiescaras. Protectores de talones y codos. Utilización de otros dispositivos de protección y soporte, como almohadas, cuñas de espuma, cojines, rollos. Colocar sábana de movimiento, desde la región axilar, hasta la región glútea.Colocar apósitos transparentes en estadio I y II o hidrocoloides en ulceración superficial.Evitar la humedad en la piel, especialmente en pliegues anatómicos: axilas, senos, ingles. Utilice dispositivos que eleven los talones para evitar la presión. Mantenga la alineación postural, distribuyendo el peso por medio de dispositivos de protección y soporte.